Huir.Dejar atrás aquello que me hipnotiza y escapar. Un lugar en el que,escondida,poder descifrar y ordenar cada acento de mis palabras traduciéndolos a sentimientos..
sábado, 19 de noviembre de 2011
R de Remordimiento.-
Admítelo. Tú también lo has vivido en tus carnes más de una vez, y más de dos. Podría afirmar que a la par que la rabia, es el sentimiento más ardiente, como absenta negra recorriendo las paredes de tu laringe. Lo sabes, ¡qué impotencia el no poder pararlo!. Te posee. Examinar cada acto y su consecuencia es algo que tú y yo sólo hacemos cuando los resultados se han manifestado. Quiero aprender a pensar antes de llevar a cabo mis planes, a meditar, a hablar con mi almohada, a diseñar esquemas que me guíen al éxito; pero todavía no he encontrado una pauta que me convenza ni alguien con la suficiente experiencia como para decidir en la escala de adecuación si debo hacer lo que me dicta mi mente o no. Es poderoso y por lo menos a mi, me asusta. Es más, tengo ligeras sospechas de sentirlo cada día con más o menos intensidad cuando echo la vista atrás y veo que el error es uno de mis mayores hobbies. Si, sabes que te hablo del mismo, del remordimiento.
sábado, 12 de noviembre de 2011
Y cuando sea, ¡grita!
Grita. Cuando te absorba lo absurdo y las putas conexiones de tu gilipollas cerebro se bloqueen, grita joder! Gritar es adrenalina,es bueno, es amargamiento, es no querer estar aquí, es acumular odio, es no soportar la ignorancia de la gente, es no poder verte, es no saber que me deseas, es insinuarme sin respuesta, es embobarte con los acordes de una puta guitarra, GRITA.
viernes, 11 de noviembre de 2011
Cristalino.-
Compleja estructura que contrasta con esa apariencia cuadrada intacta que te transporta a otra dimensión, quizás paralela. Puede que no quiera verlo, pero ahora mis agonías no escapan más allá de las cuatro paredes de de un patio interior con olor a meros recuerdos. Dime lo que quieres oír, no tendré inconveniente para atribuir la imagen que pueda estar viendo. Apenas se pone el sol, los días planean modificar mi estado de ánimo con un rayo de luz por cada 100 sombras. Los paisajes siempre son de otro color en compañía, en su compañía. El hecho de dejar volar la imaginación tanto como hasta donde alcanza la vista, cuestionarse por qués,divagar en lo exacto, reirte de los planes que sabes que no harás... Todo ello hacía un poco más encantador el aluminio que rodeaba ese cristal transparente. Ahora los giros de 180 grados empiezan a recobrar vida. Intolerancia y desprecios como rutina irritan mi pupila. Contaminación, ignorancia, conformismo e incompetencia se alían para formar una nebulosa en torno a mi primera visión cuando el pie izquierdo se posa por primera vez en el suelo cada día. Un constante cambio de colores a derecha e izquierda que desorientan al más equilibrado. Más y más hipocresía, menos y menos coherencia. Tapiaré mi ventana para ignorar la realidad que muestra, y con más agravante si diviso sola..
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


